
Por José Luis Pantoja Vallejo – Cronista Oficial de la Villa de Lopera
Terminada la recolección de la aceituna en los “tajos”, se procede a la corta. Las ramas cortadas al olivo, el ramón, se quema entre las claras de los olivos, o las camas, como se las denomina también. Este trabajo hay que hacerlo con sumo cuidado, teniendo en cuenta el viento que sopla para evitar que se puedan prender los olivos circundantes con la hoguera que se forma. Ésta es una labor agrícola venida a menos en nuestra provincia que sirve para eliminar las ramas procedentes de la corta, no así los palos, que se venden, convenientemente cortados, o se emplean para el fuego doméstico. A continuación recogemos una entrevista al agricultor Lucas Vallejos Casado, uno de los últimos agricultores que siguen quemando ramón en Lopera en el pago “El Caño”y que nos habla sobre los pormenores de esta vieja labor venida a menos en los últimos años.



