Recuerdo de la Primera Comunión de la loperana Ana Juárez Huertas hace un siglo. La celebración tuvo lugar en la Ermita de Jesús, ya que era una de las niñas que asistían a las clases que impartían las Hermanas de la Cruz en el Convento. Tras la celebración fueron invitadas en el Convento a una jícara de chocolate y una torta y a continuación, bien solas o acompañadas por algún familiar recorrían las casas del pueblo para que fueran vistas por los vecinos y le dieran una perrilla (5 céntimos de peseta) y las más acomodadas un real (25 céntimos de peseta), en aquel entonces aún no se llevaba lo de la estampita, que sería más tarde junto con el chocolate y los dulces en la galería del Colegio Miguel de Cervantes o en el Convento de Jesús ¡Como cambian los tiempos y las costumbres!