Recuerdo de las loperanas Ana Pilar Martínez, Paqui Martínez, Juani Valenzuela e Isabel López.
Recuerdo de una matanza domiciliaria loperana en casa de Manuel Gutiérrez en calle Sabariego.
Buenos días Lopera. Paseo matinal por el pasado de calles y plazas de Lopera. Hoy por el Jardín Municipal de la mano de los loperanos Manuel Cerezo, Manuel Cabezas y Pablo Sánchez.
DOSCIENTOS SETENTA AÑOS DEL TERREMOTO DE LISBOA Y SUS CONSECUENCIAS EN LA VILLA DE LOPERA EL 1 DE NOVIEMBRE DE 1755.
Copia de Carta escrita desde Lopera al Gobernador de la Villa de Martos sobre el Terremoto del día de Todos los Santos. Remitida al Gobernador de Martos el 6-1-1756
Muy Sr. Ntro. En vista de la vuestra con fecha de veinte de noviembre próximo pasado y de la Orden que incluye del Ilustrísimo Sr. Gobernador del Consejo Real de Castilla sobre que informemos los daños y efectos que acusó en esta villa el temblor de tierra que se experimentó la mañana de el día primero de el citado mes y que esto y lo demás que previene dicha Orden se ejecute sin procedimientos judiciales, debemos poner en noticia de usted para que la pase a la de dicho Sr. Ilustrísimo: Como la mañana del día primero del citado mes de Noviembre siendo como a la hora de las diez menos cuarto se advirtió un temblor de tierra horroroso cual no se ha visto otro siendo su duración el espacio de diez minutos sin intermisión y pasado estos como un cuarto de hora volvió a repetir mucho más benigno y habiendo durado como dos minutos percibiéndose solamente como de paso el ruido, pero en el primero de la duración de dichos diez minutos se advirtió clara y distintamente que en el espacio de ellos se conmovieron la tierra, casas, templos y todos cuantos edificios hay en este pueblo en tal manera que se abrieron, desplomaron y cayeron muchas paredes y corrieron algunos tejados aunque con gran felicidad por no haber sucedido desgracia alguna, ni de muertes, ni heridos, sólo si haber resultado graves confusiones, miedos y sustos en las gentes, los que se han aumentado con varios accidentes por la repetición de los terremotos que han acaecido después y en el discurso de cuarenta días aunque han sido benignos y muchos imperceptibles a algunas personas y en cuanto a haberse previsto o reparado algunas señales que anunciasen dicho terremoto solo se advirtió la noche precedente por algunas personas curiosas haberse notado un rasgo de nube diáfana y larga a la parte que mira al Norte y brillar extraordinariamente las estrellas y la madrugada del mismo día estar con las misma disposición y haberse advertido asimismo por muchas personas que el agua que se sacaba de los pozos salía muy turbulenta como también que el sol salio con menos claridad que otros días en cuya disposición permaneció después por algunos, sucediendo lo mismo a las estrellas, cuyas señales así advertidas y notadas, aunque causaron novedad extraña a los que las advirtieron, no llegaron a discurrir no comprender pudiesen ser anuncio de dicho terremoto hasta que después se experimentó.
Las ruinas y perjuicios que ha causado son de bastante consideración pues se hallan los templos, casas y demás edificios de este pueblo con notables daños, y para repararlos según regulación que de nuestra orden han hecho los Maestros de alarife de esta villa se necesitan de ciento cincuenta y cuatro mil reales con la distinción de que:
- los doce mil, los consideran para los padecidos en la Iglesia
- los seis mil para el Convento de San Francisco.
- los dos mil para el de San Juan de Dios
- los tres mil para la Ermita de San Sebastián.
- los dos mil para la Ermita de San Cristóbal.
- los mil quinientos para la Ermita del Humilladero.
- Los quinientos para la Ermita de San Roque.
- Los cuatro mil para el Castillo que es propio de la Encomienda de este nombre.
- Y los ochenta y cuatro mil restantes, para diferentes casas particulares de vecinos de esta villa y hacendados en ella y su término.
Que es cuanto podemos y debemos pasar a la noticia de V. S. en virtud de la citada Orden, habiendo para ello tomado los informes correspondientes de muchas personas, así eclesiásticas como seculares d esta dicha villa. Ntro. Sr. Guarde a usted muchos años. Lopera y 29 de diciembre de 1755. D. Francisco Serrano y Moreno, D. Alonso Dionisio Bueno, D. Fernando Gutiérrez de Arce, D. Francisco de Aguilera y Escobedo, D. Juan Benito Ruiz, D. Andrés Merino, D. Juan José de Melgar Barrio.
Es copia de la carta original de que doy fe.
Francisco Mateo Díaz Serrano.[1]
José Luis Pantoja VallejO
Dr. en Historia y Cronista Oficial de la Villa de Lopera




