Recuerdo del entrañable Ángel Sanz Teruel “Angelillo de las pipas” y su inconfundible carro de chucherías que en su origen fue el carro del bebé loperano Juan Merino Valenzuela. En la foto Ángel inmortalizado a lomos de uno de los caballos de cartón que venían para la Feria de los Cristos.