Lopera 7 de Septiembre de 1833
“Esta villa que fue de las primeras en rogar postrada al pie de los altares por la salud del más amado de todos los Monarcas el Sr. D. Fernando VII y tributar al cielo las gracias por su milagroso restablecimiento, no podía tampoco dejar de apresurarse en celebrar la reunión de Cortes, con motivo de la jura de la excelsa Princesa Doña Maria Isabel Luisa por heredera del trono a falta de varón. Al efecto, el Ayuntamiento de Lopera apostó el 23 de Junio último un propio en Andujar para que al momento de llevar el correo a dicha ciudad, tomase la gaceta, adelantándose así al correo ordinario en muchas horas. Recibiose noticia de haberse verificado la jura en la misma noche del 23 y fue anunciado al público con repique general de campanas e iluminación general. Al día siguiente por la mañana el Ayuntamiento, Comunidades religiosas y pueblo entero, asistieron a la Misa solemne que se celebró en acción de gracias por tan fausto acontecimiento y el Párroco interino D. Manuel Bueno y Díaz pronunció un discurso digno de imprimirse en la memoria de todos los buenos españoles, por que con sencillez y brevedad encierra máximas y verdades cristianas y políticas que están hasta el alcance de los niños. Concluida la Misa se cantó un solemne Te Deum y después en las Casas Consistoriales se sirvió un abundante refresco a las personas principales. La beneficencia de las mismas se extendió a dar un novillo, que aquella tarde sirvió de entretener en cuerda al Pueblo, cuyo importe debía repartirse entre los pobres más necesitados. Por la noche se repitió la iluminación y hubo bailes públicos en la plaza, frente de las Casas Consistoriales, reinando en todos el mayor regocijo, manifestando con música y serenatas que discurrían por las calles.
En principios de Julio se estableció el nuevo Ayuntamiento y ardiendo como el anterior en deseos de acreditar su amor a sus Soberanos y augusta familia, abrió una suscripción para continuar los festejos que su antecesor había principiado y como fuese costumbre inveterada, terminada la recolección de granos en el domingo último de Agosto celebrar las fiestas principales del pueblo en alabanza de las glorias de Jesús Crucificado, acordó fijar esta época de piedad religiosa como la más propia para la conclusión de la celebridad de la jura. Al intento invitó el Ayuntamiento a un caballero Coronel ilimitado en esta, aficionado a la pintura par que hiciese los retratos de SS. MM. y augusta Princesa, a la que accedió bajo la condición de que no se expresase su nombre en esta relación, pues no quería otro estímulo que el de los altos objetos a que se destinaba su pincel.
El día 24 de Agosto, víspera de la función, fueron colocados los tres retratos del tamaño natural de medio cuerpo, en las Casas de ayuntamiento, cuya fachada estaba iluminada con el mayor gusto: convocado el pueblo por un repique general de campanas y reunido en la plaza el Alcalde 1º D. Mateo López, subió con el retrato del Rey N. S. en un carro triunfal que la efecto estaba preparado a las puertas del Ayuntamiento y habiendo mostrado al pueblo y tercio de Voluntarios Realistas el dicho retrato y dado el gripo de Viva el Rey, lo colocó en el dosel de tisú que en dicho carro había, en cuyo caso es difícil de expresar el entusiasmo con que todo el pueblo y tropa repitió los Vivas a S. M. en medio de los repiques de campanas, música marcial y fuegos artificiales que se dispararon al mismo tiempo. Enseguida el Sr. Alcalde 2º D. José Peralta hizo lo mismo con el retrato de la Reina nuestra Señora y se repitió todo por el pueblo, tropa, campanas, música y fuegos. Y con igual ceremonia mostró el Regidor 1º D. Esteban Verdejo el retrato de la augusta Princesa, heredera del Trono y lo colocó en el citado dosel, reiterando todos los vivas y aclamaciones, música y fuegos como antes, cantando la música marcial y vocal de Andujar un himno alusivo a las circunstancias. Colocados así los tres retratos en el dosel, los Voluntarios Realistas que habían solicitado tirar del carro que estaba rodeado de hachas encendidas cogieron los tiros y se dio principio al paseo en triunfo por las calles principales del pueblo, acompañando el Ayuntamiento, el Clero, los Prelados y Comunidades de los Conventos de San Juan de Dios y San Francisco de esta Villa, tercio de Voluntarios Realistas, invitados al efecto y el numeroso concurso de estos honrados habitantes, todos con el gusto de ver las imágenes de sus Soberanos y Alteza que era difícil abrir paso para el carro.
Concluido el paseo en el mismo punto que principió fueron colocados los retratos en el balcón de las Casas Capitulares que estaba adornado de damasco carmesí e luminado con hachas de cera por los mismos que los habían puesto en el carro triunfal, refiriendo en este acto los mismos vivas que anteriormente, himnos y demás y en este sitio permanecieron tres días descubiertos en las horas de juego de novillos que hubo las tres tardes y las horas de iluminación por las noches y corridas las cortinas por el Comandante del tercio D. Juan Pascual Rivilla fuera de dichas horas y custodiados por una guardia de Realistas permanente en dichas Casas por los tres días, haciendo la tropa las salvas correspondientes al descubrirlos y a la elevación en las dos Misas solemnes y Te Deum.
Adornaban el balcón donde estaban los retratos de SS. MM. y A. tres grandes y hermosas estrellas de colores que correspondía cada una a un retrato con un viva y el nombre de la Augusta Persona que este representaba cuyas estrellas iluminadas por la noche eran un efecto maravilloso, dispuestas estas como los faroles de colores y más de quinientas luces repartidas por la fachada del edificio, formando un vistoso orden de arquitectura por el Presbítero D. Juan Nepomuceno Alcalá.
Se repartieron entre las familias necesitadas mil seiscientas libras de pan y trescientas de carne, facilitadas por las personas principales del pueblo con tan fausto motivo: siendo de notar que en medio del numeroso concurso que acudió de todos los pueblos comarcanos en los tres días de fiesta, todo fue entusiasmo hacia sus Soberanos y augusta familia, paz y contento en todas las clases, sin que el más pequeño disturbio alterase estos preciosos gozos propios de un Pueblo verdaderamente español.
FUENTES: Archivo Histórico Municipal de Lopera. Sección Secretaría. Secretaría General. Correspondencia General 1754-1853 U. I. nº 26 y Boletín Oficial de la Provincia de Jaén de 14-9-1833
José Luis Pantoja Vallejo
Dr. en Historia y Cronista Oficial de la Villa de Lopera
