Custodia recuperada.
Ahora se cumple la friolera de 144 años que se produjo un robo y profanación de la iglesia parroquial de Lopera. Del mismo tenemos noticias gracias a que se hicieron eco del horroroso crimen un buen número de periódicos de la época[1] e incluso se recogió en el Boletín Oficial de la provincia de Jaén[2] con el objetivo de poder averiguar quienes fueron los que llevaron a cabo el sacrílego atentado y el paradero de los efectos robados.
Los autores del robo pudieron entrar en el templo tras fracturar la puerta lateral del mismo y su cerradura aprovechando que el pueblo dormía. En el silencio de la noche lograron apoderarse de todas las alhajas que en la iglesia se custodian e incluso las que tenían puestas las imágenes y eran de algún valor. Incluso se atrevieron a forzar el sagrario sustrayendo el copón con las sagradas formas.[3] El Cura párroco D. Francisco de Asís Presa y Mena al llegar a la parroquia para la celebración de la misa primera se encontró la imagen de Ntro. Padre Jesús Nazareno desgreñada, en el suelo la de Ntro. Señor Jesucristo Crucificado, que había sido separada de la Cruz, de la que estaba pendiente; sin coronas las imágenes de la Virgen del Carmen y la Virgen de los Dolores, a la que se le estaba haciendo en estos días su Novena y descerradas y expoliadas todas las arcas de la sacristía. El párroco salió llorando y pidiendo auxilio a la Plaza Mayor de Lopera, donde los trabajadores esperaban que les asignase el sitio donde habían de dar el peón, poco a poco la noticia se cundió por todo el pueblo que no daba crédito a lo que había acontecido.
Gracias a la publicación del Boletín Oficial de la Provincia de Jaén del día 8 de Abril de 1879 tenemos constancia de los enseres religiosos robados en la madrugada del 28 de marzo a saber:
- Una Custodia de plata, sobredorada formando el sol por la Cruz de Calatrava que era del mismo metal esmaltada en encarnado y orleada de rallitos pequeños terminados en estrellas. El pie cuadrado, teniendo en cada centro una piedra de un color plomizo y nos triángulos de la misma piedra en cada vértice. En el centro, tomado desde el pie al sol, tenía una especie de tabernáculo con cuadro figuritas de plata que se cree que serían los Cuatro Evangelistas.
- Una Cruz parroquial de plata blanca cincelada, con el pie en forma de hélice, con columnitas y figuras del mismo metal, con un crucifijo de plata sobredorada.
- Tres copones de plata, dos de ellos sobredorados y los capillos de éstos copones, uno de los cuales tenía pendientes campanitas de plata.
- Tres cálices de pata con sus patenas y cucharitas.
- Un portaviático figurando un águila.
- Tres ampollas de óleos y dos más pequeñitas del baptisterio con la concha y salero para cristianar.
- Las Coronas de espinas del Cristo del Convento, Jesús Nazareno, de la Dolorosa y de la Aurora de plata sobredoradas, la Corona de Ntra. Sra. del Carmen y las potencias del niño.
- Unos pendientes de oro de la virgen y un corazón de plata de la Dolorosa.
- Tres marcos de sacras y los canutos de la vara de San José y los cordones de la túnica de Jesús Nazareno.
- Un portapaz, la llave del sagrario de plata, dicha llave en su cajita de cartón forrada de seda.
- Dos pares de vinajeras y un platillo.
- Una coronita pequeña de oro de la Purísima con piedras verdes.
Por una citación del 16 de Mayo de 1879 del Juez de Primera Instancia de Andujar Antonio Maldonado González[4] tenemos constancia del requerimiento que se le hace a Pedro Gil Magan, vecino de la ciudad de Sevilla, de oficio vendedor de géneros, para que se presentara en el Juzgado de Andujar en el término de ocho días, para recibirle declaración en causa que se instruye sobre robo de alhajas en la iglesia parroquial de la villa de Lopera. Hasta aquí lo que hemos podido recopilar del robo que tuvo consternados a todos los vecinos de Lopera y del que hasta la presente no tenemos noticias si finalmente fueron capturados los autores del robo, lo que si sabemos es que debió de llegar a buen fin el requerimiento que se le hizo al vendedor de géneros sevillano, pues muchas de la alhajas finalmente se llegaron a recuperar (Custodia, Portapaz, Cruz procesional, Portaviáticos, Corona de la Inmaculada) y que afortunadamente aún se conservan en la iglesia de Lopera.
José Luis Pantoja Vallejo
Dr. en Historia y Cronista Oficial de la Villa de Lopera
[1] El Siglo futuro 1/4/1879 pag, 3, El Pueblo Español 1-4-1879. Pagina 3, La Correspondencia de España 1-4-1879 pagina 2, La Crónica Meridional 5-4-1879 Pagina 3, La Mañana 2-4-1879. Pagina 3, La Opinión. 10-4-1879. Pagina 3, La Paz 3-4-1879 pagina 3, El Pabellón Nacional 5-4-1879 pagina 2, El Imparcial 1-4-1879 pag. 1
[2] BOPJ 8/04/1879 pag. 3
[3] El Siglo futuro 1/4/1879 pag, 3
[4] BOPJ 22/05/1879 pag. 3
