Os acordáis del Trapero y sus visitas a la Villa de Lopera. A cambio de trapos viejos, zapatillas y alpargatas de cáñamo, pellejos de conejo o trenzas de pelo, el trapero te daba: golosinas, globos, barquillos de canela, arrezú, tazas, platos del gallo y lo más deseado por los niños que eran las trompetas de madera (arriba publicamos una foto de un plato y una trompeta de madera que guarda el loperano Juan Galán)

 

Los más viejos de Lopera aún recuerdan reclamos con los que recorrían las calles como:

!Niños, tiraos al suelo

rompeos la camisa con el tío trapero!

Y las típicas canciones que anunciaban la visita del trapero:

“Vaya, vaya, vaya, los barquillos de canela,

pa tu tía, pa tu abuela

han venido en avión

de la China y del Japón”.