El Oficio de Trapero y sus incursiones en Lopera. Fue este un oficio de gente bastante pobre y no muy bien considerado, sin embargo tuvo aceptación en tiempos difíciles entre los vecinos y sobre todo entre la chiquillería de Lopera, ya que a cambio de trapos viejos, zapatillas y alpargatas de cáñamo, pellejos de conejo o trenzas de pelo te daban golosinas, globos, barquillos de canela, arrezú, tazas, platos del gallo y lo más deseado por los niños que eran las trompetas de madera (arriba publicamos una trompeta de madera que guarda el loperano Juan Galán). Los más viejos de Lopera aún recuerdan reclamos con los que recorrían las calles como: !Niños, tiraos al suelo rompeos la camisa con el tío trapero!