La calle Jesús engalanada para recibir al Señor de los Impedidos. Año 1969. La función principal de esta fiesta era administrar la Comunión a los enfermos que estaban imposibilitados. El Señor de los Impedidos salía por la mañana bien temprano a las 7 y se recogía sobre las 11 de la mañana. Por donde pasaba el Señor de los Impedidos se engalanaban las calles con macetas y colgaduras. Desfiles de fieles acompañaban al Párroco que iba al final con el Viatico bajo palio y acompañado del sacristán y monaguillo, que durante todo el recorrido iba tocando la campanilla y los fieles iban entonando cantos eucarísticos. Una vez que se llegaba a la casa del enfermo impedido, dejaba de sonar la campanilla. Junto al enfermo se montaba un pequeño altar y acto seguido el Párroco le administraba la comunión al enfermo y así hasta finalizar el recorrido fijado para ese día.