Fiestas en Honor a la Patrona de Lopera La Inmaculada Concepción en 1642. Los gastos (derechos parroquiales, sermón y regalo al predicador, diez libras de cera blanca de Montoro, una docena de cohetes, una docena de bizcochos y vino para los sacerdotes) ocasionados fueron sufragados con fondos de Propios del Ayuntamiento y ascendieron a 167 reales y 14 maravedíes.