La Caja de Ánimas y los Entierros de Caridad en la Villa de Lopera.

20151101151122-jpg.-copia.jpg

Dibujo del loperano Marcos Corpas Ruiz de una Caja de Ánimas.

Por José Luis Pantoja Vallejo

El entierro o sepelio más humilde que se realizaba en nuestra villa era el de Caridad y como su nombre indica se le hacía a personas sin recursos económicos. En el mismo participaban un sacerdote con capa negra, el sacristán y dos monaguillos, además del estandarte o bandera si pertenecía a alguna hermandad.  A diferencia de los otros entierros (Solemnísimo, Solemne y Estola) no cobraba nada la iglesia y se utilizaba para llevar los restos del difunto desde su domicilio hasta la iglesia y de ella hasta el cementerio la Caja de Ánimas. La misma tenía una función social puesto que se utilizaba para trasladar los restos de personas sin recursos. Una vez que se llegaba al cementerio se sacaba el difunto de la caja, se le daba sepultura y la caja volvía a las dependencias del cementerio hasta que de nuevo era requerida en otro entierro de caridad. La Caja de Ánimas se dejo de utilizar en nuestro pueblo a medidos de los años 50 del pasado siglo XX.