Cronista de Lopera

Blog realizado por José Luis Pantoja Vallejo

Categoría: Romería Virgen de la cabeza (Página 1 de 21)

Las loperanas Carmen Huertas y Obdulia Bueno en la Romería de la Virgen de la Cabeza.

La Cofradía de la Virgen de la Cabeza de Lopera preparada para su presentación en la Basílica y participar en la Romería 2017

Grupo de loperanos en la Romería de la Virgen de la Cabeza. Familia Navarro…

La Virgen de la Cabeza en tabla realizada con grafito por la artista loperana María del Carmen Chueco Oviedo en el 2013.

Grupo de loperanos junto al párroco D. Miguel Luque en la la Virgen de la Cabeza. Serafín Huertas, Rafael Agudo, Diego Candelario.

Grupo de loperanos en la Romería de la Virgen de la Cabeza con el camión Mercedes de la Cooperativa Oleícola La Loperana. Manuel Navarro, Antonio García, José Calixto y Diego Cerrillo.

Grupo de loperanos de Excursión al río Jándula. Bartolomé Alcalá, Carlos Barberán, José Sanz y Crescencio Hidalgo.

Grabado de la antigua imagen de la Virgen de la Cabeza, realizado a punta seca por la artista loperana Maria del Carmen Chueco Oviedo en el año 2011.

La Morenita es aclamada con vítores en su tradicional paseo por las calles de Lopera. La reina de Sierra Morena fue portada a hombros por fieles devotos y estuvo acompañada de cientos de romeros, la Hermana Mayor Conchi Bellido Navarro, autoridades locales, la Asociación Musical Pedro Morales y la Banda de Tambores y Cornetas La Fusión Lopera-Marmolejo

 

 

 

 

 

“ESTATUTOS DE LA COFRADÍA DE LA VIRGEN DE LA CABEZA DE LOPERA APROBADOS DURANTE LA II REPÚBLICA (1934)”. Artículo publicado en el número 31 de la Revista Mirando al Santuario de Andújar por el Doctor en Historia y Cronista Oficial de Lopera José Luis Pantoja Vallejo.

Cofradía de la Virgen de la Cabeza de Lopera en la Romería del año 1934.

Estatutos de la Cofradía de la Virgen de la Cabeza de Lopera aprobados durante la II República (1934)

En plena II República Española, concretamente el día 5 de abril de 1934, la Sacristía de la Iglesia Parroquial de Lopera, acogía una reunión de carácter extraordinario de la Cofradía de la Virgen de la Cabeza de Lopera, bajo la presidencia del cura-párroco, D. Calixto Pulpillo de la Torre, participando en la misma un buen número de cofrades y la nueva Junta Directiva compuesta por:

  • Presidente: Bartolomé Alcalá Gutiérrez
  • Vicepresidente: Manuel Valenzuela González
  • Secretario: Sebastián Madueño Tribaldo
  • Tesorero: Antonio Luque
  • Vocales: Bienvenido Melero, José López Herrador, Antonio Bellido Melero y Alfonso García Manrique.

En el orden del día, un único punto: Aprobar unos nuevos Estatutos para la Cofradía de Ntra. Sra. de la Cabeza, que tras breves discusiones recibieron el visto bueno por todos los miembros presentes y que fueron aprobados por el Fiscal General del Obispado de Jaén el 19 de abril de 1934, siendo Obispo de Jaén D. Manuel Basulto Jiménez y posteriormente publicados por la cofradía en la Imprenta “La Puritana” de Manuel Blanco Luque de Andújar.

Los nuevos estatutos se componían de 10 capítulos, más uno adicional y una disposición final. El primer capítulo, se dedica a dar Nombre a la Cofradía: COFRADÍA DE NUESTRA SEÑORA DE LA CABEZA DE SIERRA MORENA DE LOPERA (Jaén) y las personas que a ella podían pertenecer (de ambos sexos, de probada vida y costumbres cristianas, mayores de 20 años y los menores representados por sus padres o tutores). En el segundo capítulo se recogen los Cultos: el 8 de septiembre Fiesta a la Santísima Virgen de la Cabeza en la parroquia de Lopera, debiendo en ella comulgar el mayor número posible de hermanos y el último domingo de abril traslado de la Cofradía de Lopera en peregrinación al Santuario para asistir a la Romería y previamente en la tarde del sábado participar en el Santuario en la Solemne Salve. El tercero trata de cómo elegir al Hermano Mayor y Abanderados, ambos se elegirán por sorteo cada 8 de septiembre en la Sacristía de la Parroquia de Lopera. El nuevo Hermano Mayor elegirá al tamborilero, respetando a ser posible, al que viene prestando cada año este servicio, siempre que por su conducta lo merezca. Los Abanderados serán elegidos por orden de inscripción, no entrando los que ya fueron elegidos hasta terminar la lista. El cuarto capítulo, se refiere a la Elección y Constitución de la Junta Directiva, la cual estaría compuesta por: el Párroco de Lopera como Presidente nato, un Presidente, un Vicepresidente, un Secretario, un Tesorero y cuatro Vocales, que serán elegidos el penúltimo domingo de abril por un periodo de tres años y que contará con un asesor sin voto para decidir, sino simplemente para iluminarlos en su mandato. El quinto se dedica a la Juntas y su Orden. Las mismas serán ordinarias a celebrar el penúltimo domingo de abril y extraordinarias convocadas por el Presidente o cuando lo soliciten las dos terceras partes de los cofrades varones. El apartado de Cuotas se recogen en el capítulo sexto: Todos los cofrades activos abonarán una cuota anual de 2,50 pesetas a satisfacer desde el primero de abril al primero de septiembre de cada año, quedando exentos de cuota los socios honorarios. La cuota de entrada en la cofradía será de cinco pesetas. El séptimo capítulo se dedica a los Derechos y Obligaciones de los Cofrades. Derechos: Podrán ser elegidos Hermanos Mayores todos los cofrades activos que sepan leer y escribir. La cofradía abonará la cantidad de 15 pesetas (10 pesetas para la parroquia, 4 pesetas para una misa de responso cantado y 1 peseta para el sacristán) por los derechos de entierro menor a la parroquia cuando muera cualquier cofrade activo, acompañando al cadáver las banderas de la cofradía. En caso de morir el cofrade en otra población se entregará las 15 pesetas a la familia, siempre que presente una nota del párroco en donde se celebró el entierro. Obligaciones: asistir a las Juntas Generales, a la Fiesta que se celebra en Lopera y a la anual en el Santuario, cada hermano debe procurarse, si buenamente puede la banda e insignias de costumbre. El Capítulo 8 se recogen las Sanciones: los hermanos que falten tres veces consecutivas a las Juntas y tengan cargo serán destituidos y si no lo tienen multados. Todos los cofrades que no satisfagan la cuota en el tiempo señalado serán dados de baja de la cofradía. Serán multados con 2 pesetas todos los cofrades que en los actos que celebre la cofradía se presenten en estado de embriaguez completa o incompleta;  los que dirijan palabras ofensivas a otros cofrades en las Juntas generales, después de haber sido amonestado por el presidente, si reincide será expulsado y serán castigados con la expulsión los que por cualquier motivo y en cualquier  sitio propalen ideas contrarias a la religión y a la moral. El capítulo 9 se dedica a los Cargos de Hermano Mayor y Abanderados, ambos obligados de acompañar con su cetro y banderas en la fiesta y romería. Se considerará al Hermano Mayor en todos los actos religiosos y romería como la única autoridad, estando obligado a dar cuenta a la Junta de las faltas e irregularidades que tenga conocimiento para que se sancionen. Al Presidente le corresponde: convocar y presidir las Juntas; dirigir las discusiones y negar la palabra cuando lo crea oportuno; proponer los asuntos a tratar; decidir la votaciones en caso de empate y autorizar con su firma los libros de secretaría y contaduría. Al Vicepresidente le corresponde: en caso de enfermedad o muerte del Presidente asumir todos los derechos y obligaciones del presidente. El Secretario le corresponde: dar cuenta en la Juntas del acta anterior y enumerar los asuntos pendientes a tratar; redactar y firmar las actas y documentos; llevar un índice de hermanos que ingresen y los que se den de baja; notificar las multas que se impongan; entregar los recibos firmados para el cobro y hacer las citaciones para la Juntas. Por su parte el Tesorero, llevará un libro foliado y autorizado por el Presidente y Secretario para las consignaciones de entradas y salidas; hará los ingresos en caja con los correspondientes cargaremes autorizados y presentará un estado de cuentas con sus justificantes. Por último los Vocales, ayudarán al Presidente y demás miembros de la Junta Directiva, firmarán las actas, cuentas y prestarán su intervención en cuantas iniciativas se presenten para el engrandecimiento de la cofradía. El capítulo 10 se dedica a las Romerías: en la salida y entrada en Lopera para la Romería anual que se celebra en el cerro, deberán los cofrades cabalgar a la antigua usanza de romeros, previa autorización de la autoridad local, quedando en libertad después de continuar el viaje hasta el Santuario en la forma que le plazca. Antes de entrar en la Ciudad de Andujar, siempre que las inclemencias del tiempo lo permitan, desplegaran banderas y harán visibles los atributos de la Cofradía de Lopera. Una vez en la casa del cerro, se cederá para el Hermano Mayor la habitación número uno y dos y la número tres a las señoras de los cofrades.

El capítulo Adicional recoge unas pautas sobre el huso de la casa que la cofradía posee en el cerro. Así cualquier hermano activo podría habitar por algunas temporadas la casa del cerro, siempre que haya entrado por lo menos una vez en sorteo y se obligue a permanecer en la cofradía por lo menos tres años, en caso contrario acepta desde su ingreso en la casa, la multa de 25 pesetas.  Será condición indispensable para habitar la casa por una temporada disponer de un volante del Presidente en el que se haga constar que tiene abonada la cuota del año corriente y no se le exige cantidad alguna por la estancia en la casa, pero se ruega den voluntariamente alguna cantidad para atender las necesidades de la vivienda. A partir del 5 de mayo  de cada año, si quedara desocupada alguna habitación de la casa, la Junta puede arrendarla a los no cofrades al precio mínimo de 50 pesetas mensuales. El hermano que quiera disfrutar sólo con su familia de una habitación lo pedirá al Presidente, el que de acuerdo con la directiva, le concederá o no a lo solicitado, en caso afirmativo abonará la cantidad de 25 pesetas. Si el cofrade es hijo de familia, puede llevar a sus padres al disfrute de la casa, siempre que sea soltero.  Finalmente en la Disposición Final se recoge que las insignias, fondos y derechos, libros, imágenes etc. de la cofradía, pertenecen en propiedad a la Parroquia de Lopera y la custodia y administración de todo ello a la cofradía, bajo la vigilancia y disposición de la directiva; por todo lo cual en caso de disolución de la hermandad, lo que no podrá ocurrir mientras cuente con tres cofrades, se hará la entrega de todo y bajo inventario al párroco de Lopera, que lo archivará y guardará hasta la formación de nueva cofradía. Hasta aquí nuestro repaso por los nuevos Estatutos de la cofradía de la Virgen de la Cabeza de Lopera, en una etapa que estuvo marcada por los continuos cambios en la Junta Directiva de la Cofradía, motivados sin duda por las turbulencias políticas de la época, que influyeron incluso para que algunos hermanos abandonaran la propia disciplina de la cofradía, por motivos políticos.

José Luis Pantoja Vallejo

Dr. en Historia y Cronista Oficial de Lopera

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